¿ Cómo Incentivar la Corresponsabilidad en el las Tareas Domésticas?.

 

La pandemia supuso un tremendo desafío para la mujer. Si bien en 2019 el 71,7% del trabajo no remunerado estaba en manos femeninas, las cuarentenas vinieron a poner a prueba una vez más los roles dentro de la familia, dejando en evidencia que es la mujer la que carga con la mayor parte: según una encuesta realizada por Cadem en 2020, las mujeres dedicaron 8 horas diarias al cuidado de niños y niñas, mientras que los hombres dedicaron solo 4. Hablamos del doble.

Pero más allá del desgaste que esto implica puertas adentro, ¿qué pasa de cara al mundo laboral? Las cifras son igual de alarmantes y van en sentido contrario a la anhelada equidad de género. Y es que muchas mujeres tuvieron que dejar sus trabajos remunerados para dedicarse a tareas domésticas y de cuidado, lo que provocó que en 2020 se alcanzara la tasa de desempleo femenino más alta desde 2010: un 11%, teniendo su peak de 12,5 % en el trimestre mayo-julio de ese mismo año.

Esto se suma a que el trabajo doméstico en general tiene bajo aporte masculino. Según un estudio realizado en meses de pandemia por el Centro de Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, un 38% de los hombres dedicó 0 (sí, cero) horas de la semana a labores domésticas, de los cuales un 57% dedicó 0 horas al cuidado de menores de 14 años.

¿Qué es y qué busca la corresponsabilidad? Hablar de corresponsabilidad es hablar de una distribución equitativa de las responsabilidades y labores entre las personas. Un equilibrio cuyo objetivo es evitar la sobrecarga que inevitablemente tienen las mujeres por tener que rendir en el trabajo y también en la casa.

Y, ¿por qué pasa? Hay muchos factores, pero quizá el más evidente es que tenemos demasiado arraigado en nuestra cultura que el hombre debe proveer y cumplir un rol en la esfera más pública, mientras las mujeres se remiten a la privada, a la casa, a lo doméstico. Es tiempo de terminar con esta idea.