Mujeres en el mundo automotriz: Romina Canonni


 

Romina Canonni (@romicannoni) es periodista y hace siete años que es editora del

equipo Motores del diario La Tercera (@mtlatercera). Cuando cuenta a qué se dedica

profesionalmente, las reacciones de quienes la escuchan son generalmente dos:

incredulidad de parte de las mujeres y un poco de envidia sana de parte de los hombres.

Aunque hace casi dos décadas que su foco está 100% en los motores, su carrera

periodística comenzó en otra área dominada —al menos en ese entonces— por hombres:

el periodismo deportivo. “Siempre fui deportista. Soy ex nadadora y entré a estudiar

periodismo justamente para tratar de aportar en el área de los deportes no

convencionales”, comenta.

 

Fue durante esos años, cubriendo eventos deportivos, que Romina profundizó en el

motorsport, interés que tenía desde adolescente. Por eso, cuando en 2005 uno de sus

editores la invitó a formar el equipo de la nueva sección que se abriría en el diario La

Tercera (@laterceracom) especialmente dedicada al rubro automotriz, decidió aceptar el

desafío.

 

Así, a los 27 años, Romina se convirtió en la primera periodista dedicada exclusivamente a

cubrir contenido automovilístico en Chile. “En ese momento yo sabía que era la única

mujer y me encantaba. Sabía también que esto iba a permitir que entraran más mujeres,

que se estaba abriendo una puerta”, comenta. Y recuerda que dentro de las diferentes

secciones del diario, Motores fue una de las primeras en incorporar a su equipo a

practicantes mujeres. Cuenta que en muchos casos las estudiantes partían sin

conocimientos previos en el rubro pero, tal como lo hizo ella, aprendían en la práctica.

Desde ese entonces, cada vez más mujeres se han ido incorporando a su equipo de

redacción. “Seguimos siendo minoría, pero ha sido muy gratificante ver cómo hemos ido

ganando terreno porque aportamos una visión distinta”.

 

Conociendo nuevos autos y modelos, Romina ha podido constatar en primera persona

cómo hombres y mujeres viven de forma muy diferente la experiencia de manejar. “Cada

vez que tenía que probar un auto mi visión era totalmente distinta. No necesariamente en

los HP o en la conducción, sino que en las otras necesidades. Tenía la visión femenina”,

explica. Y aclara que, sin dejar de lado los aspectos técnicos, como mujer siempre ha

tenido una visión más holística.

 

Esta mirada femenina comprende también otras aristas que van más allá de solo las

prestaciones mecánicas, Romina pone énfasis en temas como la seguridad y comodidad.

Respecto a la discriminación que podría sufrir una mujer en un rubro tradicionalmente

asociado al género masculino cuenta que al contrario de lo que se tiende a creer, ella

siempre se sintió muy bienvenida por sus colegas. “Me han pasado algunas situaciones

con lectores más que con la gente con la que he trabajado. Nunca sentí ese prejuicio de

parte de mis pares”, comenta. Por el contrario. La editora recuerda que, al inicio de su

carrera en el periodismo automovilístico, sus colegas con más experiencia fueron un

apoyo. “Fueron muy generosos conmigo como lo eran con cualquier persona nueva que se

integraba a un equipo”, comenta.

 

Romina lleva casi 17 años abriendo camino en un rubro que históricamente ha sido

territorio de hombres. Como toda carrera profesional ha habido desafíos, éxitos y

fracasos. Sin embargo, su experiencia ha estado lejos de ser una de discriminación y

prejuicios. “Siempre traté de hacer mi trabajo lo mejor posible como lo hubiese hecho en

cualquier parte. He tenido muy buenas personas a mi lado”.